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La música y sus efectos en la conducción

La vida sin música sería un error. Esa famosa frase, atribuida al archiconocido filósofo alemán del siglo XIX, sigue estando vigente en nuestros tiempos. La música nos acompaña en todas las etapas de nuestra vida, tienen efectos emocionales balsámicos y nos evoca recuerdos de épocas pasadas. Trabajamos mientras escuchamos música, estamos descansando en casa y escuchamos música, o arrancamos nuestro vehículo  e instintivamente encendemos la radio para escuchar nuestras canciones preferidas.

¿Quién no ha conducido mientras cantaba a los cuatro vientos el estribillo de su canción favorita? Conducir escuchando música es un acto tan interiorizado que apenas somos conscientes de los efectos (positivos y negativos) que pueden tener en nuestra forma de conducir. En Autoescuela Ayala nos adentramos en el maravilloso mundo de la música y analizamos aquellos estilos musicales que son beneficiosos o perjudiciales para una conducción tranquila y amena.

Música tecno, los ritmos rápidos y su efecto estimulante

Si eres un enamorado de la música tecno, del dancehall o del reggaetón  has de saber que tienden a ser estilos musicales que aceleran nuestro pulso cardiaco y afectan a la actividad de nuestro cerebro, con una clara tendencia a la sobreexcitación. Esa peligrosa sobreexcitación puede dar lugar a que pisemos mucho más el acelerador, y por tanto que el riesgo de accidente sea mucho más elevado.

La música clásica, los ritmos lentos y su efecto tranquilizante

La música clásica y los ritmos más calmados ayudan a los conductores a sentir una mayor tranquilidad a la hora de conducir. Pero hemos de evitar que la música sea demasiado relajante, puesto que son numerosos los casos de conductores que se han quedado dormidos mientras conducían. Si tienes que afrontar un tramo de carretera largo y monótono nunca debes de elegir este tipo de música.

Recomendaciones de los expertos

¿Cuál es volumen óptimo al que debe estar la música del coche cuando estoy conduciendo? En el caso de la conducción por ciudades hemos de tener en cuenta que el factor más influyente es el volumen de la música. Un volumen excesivamente alto puede convertirse en un elemento de distracción, poniendo en riesgo nuestra seguridad. El límite de volumen que aconsejan los expertos es de 95db. Si el volumen supera ese límite es bastante probable que nuestra capacidad de reacción al volante disminuya.